SONLAR

Espectáculo de Danza y Percusión

Dir. René de Cárdenas 

Coreografía: René de Cárdenas

Música: Percusión creada en vivo con la asesoría de Yaroldy Abreu

Diseño de Vestuario: Otto Chaviano

Diseño de Luces: René de Cárdenas

Première: 4 diciembre/2004, La Habana, Cuba.


En tres años realizó más de 160 presentaciones de gran éxito de público y muy favorables comentarios de la crítica especializada, una gira nacional y cinco giras por Europa, visitando más de 45 ciudades en España, Francia, Italia y Portugal con temporadas e invitaciones a importantes Teatros y Festivales:

La Opera Vichy, Francia.

Los Festivales de Carpentras y Solliés Pont, Francia.

Coliseo de Oporto, Portugal. 

Festival de Oeiras, Portugal.

Teatro Liceo de Salamanca, España.

Teatro Principal de Burgos, España.

Teatro de Madrid, España.

Teatro Tivoli, Barcelona, España.

Festival de Danza de Albacete, España.

Festival Iberoamericano de Cadiz, España.

Teatro Cilea, Reggio Calabria, Italia.

Teatro Celebrazione, Bolonia, Italia.

Teatro Ciak, Milán, Italia.

Teatro Nuovo, Verona, Italia.

Entre otros...

Esta opera prima llamó la atención del público por su frescura y cubanía, por su fuerza y alegría que trasmiten sus jóvenes artistas en el escenario, un patio de un solar.

Los habitantes, verbo de este lugar costumbrista de la Isla que sin intención de contar una historia, se reflejan en una docena de cuadros con júbilo y espontaneidad son interpretados por jóvenes artistas especializados en danza, folclore, música. Ellos recogen los sonidos del diario de cazuelas, bateas, chancletas, sartenes, abanicos como únicos instrumentos musicales y son transformados en sus manos y sus cuerpos, para recrear en vivo lo mismo un cha-cha-chá, que un hip hop que una conga de arrastre o una samba. La fusión de estos elementos con la danza, hace la novedad de Sonlar que ha sido aplaudido y admirado por disímiles públicos.

Calificado como un espectáculo efervescente, elevado, rico y colorido, el público no se pierde en clichés y se encuentran impresas la felicidad, la sensualidad y la energía dentro de una expresión escénica impresionante y sobre todo de una cubanía de lectura universal.

Cabe destacar las palabras del importante crítico Roger Salas en el periódico El Pais que dice:

..."la energía, el buen baile y la capacidad rítmica de todos los intérpretes, en los que se ve sólida formación balletística y control de lo bufo. La percusión criolla, en sus múltiples mezclas con lo afrocubano, es la base de Sonlar y prueba que se puede hacer música con una ficha de dominó o con el palo de una escoba, todo depende del que toca”…

Sonlar ha abierto así una nueva ventana, una nueva visión de Cuba hacia el exterior, ofreciendo la posibilidad a todo el que venga a verlo de acercarse a la Isla para conocer su riqueza danzaria y musical.

Danza, ritmos cubanos y del mundo, humor, alegría… eso es Sonlar.

Amor, soledad, camaradería, drama… eso es Sonlar.

El espectáculo cubano más aplaudido en Europa en los últimos años.

René de Cárdenas, guía y alma de Sonlar, confirma con este su primer trabajo, profesión, talento y originalidad, y que mucho se puede hacer para convertir lo cotidiano en Arte.




SONLAR: "LA DIGNIFICACIÓN DE UN SOLAR"

Martha Sarabia, 6 de Febrero 2007.

No hay dudas, que la clave del éxito de esta obra, radica en que el público comprenda y acepte la humanidad que existe en este mundo del solar tan prejuiciado en nuestra sociedad. Este éxito se logra, a partir de la originalidad de crear la música, como en los tiempos primitivos, con los instrumentos de trabajo diario, que nos envuelve en una atmósfera rítmica que, en ese momento, es la del solar, compuesta por cazuelas, bateas, escobas, martillos y abanicos, pero que se universalizan cuando reconocemos que esos instrumentos y esos sonidos están presentes también en la vida de todos los hombres.

 

Esta compañía está compuesta por jóvenes con mucho talento, que no solo dominan las técnicas de la danza y la dramaturgia, sino también, ejecutan con destreza, la música que brota de los utensilios cotidianos, convertidos en instrumentos de percusión.

 

…”este proyecto dirigido por René de Cárdenas, quien se ha ganado el corazón de todos aquellos que pasamos, junto a él, un día en el Solar”… 


SONLAR, AMBIENTE Y SALSA CARIBEÑA

Montse G. Otzet.

...”arranca ritmos trepidantes de cualquier objeto que caiga en sus manos o sus pies”...

 

...”muestran extremada musicalidad con el contoneo de los cuerpos y las evoluciones de los pies”...

 

...”Logra elevar al máximo la temperatura ambiental del Teatro”...

PRENSA

RITMOS CUBANOS EN EL SOLAR

Roger Salas, El País, 26 Agosto 2005,  Madrid.

Ciudadela, patio de vecinos, picaresca de corrala: eso es el solar cubano, una instalación urbana recurrente que lejos de desaparecer, en la Cuba de hoy se expande dentro de la dramática supervivencia que vive la Isla: allí se la llama "cuartería" y es sinónimo de hacinamiento, marginalidad. Sonlar es el dinámico y efervescente espectáculo de baile cubano que se presenta en el Teatro de Madrid hasta el 4 de septiembre y que recrea los esquemas hoy ya clásicos de esa especie de tribuna o fresco de lo cotidiano, metáfora de muchas cosas.

 

Ya el solar cubano sirvió en la literatura como escenario tragicómico o costumbrista: de Montenegro a Novás Calvo, Severo Sarduy en De donde son los cantantes. En el teatro, dos clásicos: Réquiem por Yarini (C. Felipe, 1960) y Santa Camila de La Habana Vieja (Brene, 1961). Poco después, surge El solar (1964), ballet de Alberto Alonso, y de ahí Mi solar (1965), comedia musical con Sonia Calero Sansano. El mismo año, Eduardo Manet filma Un día en el solar (inolvidables Alicia Bustamante y Roberto Rodríguez). Así nació un subgénero del nuevo ballet cubano que luego se despreció y ahora renace con Sonlar, concebido por René de Cárdenas (que fuera solista del Ballet Nacional de Cuba), pisando sobre aquellas huellas recrea con eficiencia esa tradición, la trae y globaliza con algún ritmo brasileño y algo de hip-hop.

 

Aún faltando estructura, dramaturgia e hilo conductor, su trabajo es serio y de calidad: sabe lo que hay que hacer con las cinturas y los pies, de la guaracha al guaguancó o de la conga de arrastre a la santiaguera. En Sonlar se palpan además conductas de aquella idiosincrasia, del machismo al lenguaje marginal (la "guapería" y sus códigos), del estraperlo (la bolsa negra) a la santería (que se teme, se canta y se practica), del regusto por el bailoteo.

 

La producción es modestísima en cuanto a escenografía y vestuario, pero eso se suple con la energía, el buen baile y la capacidad rítmica de todos los intérpretes, en los que se ve sólida formación balletística y control de lo bufo.

 

La percusión criolla, en sus múltiples mezclas con lo afrocubano, es la base de Sonlar y prueba que se puede hacer música con una ficha de dominó o con el palo de una escoba, todo depende del que toca. Hay números de obligada cita, como los pregones (que deviene en un gracioso pregón-rap) o el baile de chancleta; los ciegos de pega o esa mezcla constante de melodrama y jocosidad, de deseos de vivir en la desesperanza que ilustra aquello de que "hay que soñar y cantar, vivir y bailar mientras se pueda, que lo demás es un cuento".


EL RITMO DE LA NEGRITUD

Víctor M. Burell, El Punto de las Artes, 30 de Septiembre 2005.

Cuba parece ser que lo es todo: paraíso e infierno, vitalidad y angustia, necesidad y entrega. La Habana desde siempre ha tenido el tirón de lo prohibido, puesto que parece que le mundo occidental anda siempre entre lo pecaminoso y lo restrictivo. O sea, que el país donde la libertad está tan vigilada es el mismo en el que lo libre nace de la permisividad de los cuerpos, y de unas almas en las que el cristianismo se ha mezclado de tal forma que ya no supone su habitual coraza.

 

Sonlar es un ejercicio irrepetible de fuerza y juventud que nos acerca a lo más popular y autóctono del Caribe, sin emponzoñarlo con lo más habitual del universo del cabaret y aledaños.

 

René de Cárdenas recoge (en este espectáculo de baile, cante y percusión) aquello que se intuye como muestra de lo auténtico, dicho llanamente pero servido por una técnica asombrosa con la gran Marta Graham al fondo.

 

Trepidante, incansable, el son, del que Nicolás Guillén fue magnate en el verbo, se enreda a nosotros para desinhibirnos y alegrarnos. Cualquier cosa sirve para hacer música: las cacerolas, los cubos de basura, las fichas de dominó, las escobas, los abanicos; y los cuerpos no se reservan, se lanzan, como si no hubiese leyes ni coreografías siquiera, para trazar un idioma controlado al máximo aunque parezca incontrolable.

 

En definitiva una fiesta para los sentidos que terminó en la calle, su elemento, pues la despedida de la compañía del Teatro de Madrid parecía no querer llegar al final. Y entre tanto ritmo la majestad lírica de Vicente Yauner Perez, que hizo un solo que traspasado al mundo musical se correspondería con la estirpe del mismísimo Debussy.

 

Un día con Sonlar y parecerás veinticuatro horas más joven. Este espectáculo cubano rivalizó, en el escenario de la Opera de Vichy, con otras muchas más agrupaciones del más soberano prestigio.


ALEGRÍA CUBANA EN EL TEATRO DE MADRID

Luis Toledo Sande,  Cubarte,  abril 2006.

…”Si las comparaciones no fueran odiosas, cabría decir que Sonlar asume desde la levedad y el regocijo lo que Suite Habana, de Fernando Pérez, indaga desde la intensidad del pathos”…

 

…”En Sonlar prima la alegría esencial, que se adueña de un público a quien no se muestra una cadena de miserias: ante él se despliega el regocijo de seres humanos que, aunque en escena solamente se les vea en el ámbito cerrado de su hábitat solariego, transmiten un sentido placentero inexplicable sin el orgullo y la satisfacción del origen.”…

 

…”La sensualidad de la cubana —y del cubano— es una realidad, según observadores externos”

…” En Sonlar ella funciona orgánicamente al servicio del arte. Sensualidad y música se consuman en los cuerpos y en sus movimientos.”…

 

…”El triángulo que entre Brasil, los Estados Unidos y Cuba ha marcado para la música popular la distintiva herencia africana, lo recuerda Sonlar en asomos —no siempre igualmente perceptibles, sino a partir de la buena asimilación— de samba, de rap y de break dance. Claro que, en escenario español, resulta especialmente apropiado recordar los nutrientes llegados a la música cubana desde el tesoro flamenco, cuya explícita irrupción de años recientes en Cuba daría para un tratado de sociología cultural. En la primera de las dos veces que este articulista disfrutó el espectáculo, uno de sus mejores momentos lo protagonizaron el bailaor Curro, invitado a compartir la escena con dos de los intérpretes cubanos. Ante el derroche de virtuosismo y de fuego vividos por el trío en torno a los golpes de cajón —característico de la rumba de ambos lares— era difícil no recordar, sin entrar en comparaciones, el prodigioso Ad líbitum concebido por Sergio Vitier para Alicia Alonso y Antonio Gades”…

 

…”Pero no fue tragedia ni caricatura de males lo que Sonlar prodigó en el Teatro de Madrid, sino una alegría vital, profunda, legítima, sólo explicable en un pueblo que asume conscientemente su destino, con sus desafíos y sus riesgos. Tal fue la alegría con que el espectáculo mantuvo hechizado y feliz al público, así durante la actuación del grupo en el escenario y cuando, al final de la función, los artistas bajaban a la platea y hacían bailar a muchos y a muchas. El jolgorio del día de clausura terminó en el vestíbulo, y potentes voces cubanas del grupo artístico hicieron explícito su orgullo de pertenecer a esa parte del Caribe, y de vivir en ella. La atmósfera en la magnífica instalación madrileña negaba la temperatura gélida que había en el exterior”...

 

…”Gracias, Sonlar, por no ser necesario idealizarte para vibrar contigo”…


LOS RITMOS Y MUSICAS DE SONLAR LLENARON DE CALOR CARIBEÑO LA NOCHE ALCAÑIZANA

Festival de los Castillos, Cultura, 21 de julio.

…”El anfiteatro de Puy-Pinós, en Alcañiz, vivió ayer, 21 de julio, una mágica jornada de calor caribeño al compás de los ritmos y músicas de 'Sonlar'…

 

…”Una noche más, el escenario alcañizano se llenó casi al completo, como viene siendo habitual en esta temporada 2006 del Festival de los Castillos. Alrededor de 800 personas vibraron con la calidez y fuerza de 'Sonlar', montaje que acerca al espectador al espíritu de los solares cubanos, uno de los signos de identidad de la vida urbana en la isla caribeña”…


SONLAR CUELGA EL CARTEL DE "NO HAY ENTRADAS”

El primer Festival de Las Noches del Castañar, Redacción, 26 julio 2006.

...”El primer Festival de Las Noches del Castañar, organizado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Bejar, clausuró ayer la primera edición con el cartel de “no hay entradas” para la última actuación”...

 

…”Los encargados de cerrar el ciclo fueron los cubanos SonLar , que con su espectáculo de danza y percusión, hicieron vibrar a las más de 1200 personas que se dieron cita en la Plaza de Toros del Castañar”…


EL FESTIVAL DE PRIEGO VIBRA CON EL RITMO Y LA DANZA CUBANA DE SONLAR: Trepidante cóctel en el que se fusionan el baile y la percusión.

Rafael Cobo, 4 agosto 2006.

LIX EDICION DEL CICLO ESTIVAL DEDICADO A LAS ARTES ESCENICAS

 

…”El frenético ritmo de la cumbia, el son cubano o la conga, interpretados con cacerolas, sartenes, escobas, abanicos, cubos de basura o fichas de dominó, y una amplia variedad de coreografías, que abarcan lenguajes como el neoclásico, el contemporáneo, el afrocubano o el break dance, fueron el soporte de Sonlar, cóctel de danza y percusión con el que el pasado miércoles se reanudaba la programación del Festival Internacional de Música, Teatro y Danza de Priego”...

 

...”Junto al elenco de bailarines, cabe reseñar el trabajo realizado por el director del espectáculo, el afamado bailarín y coreógrafo cubano René de Cárdenas, que para este montaje ha contado con el asesoramiento musical del percusionista Yaroldy Abreu”...


SONLAR VOLVIERON A LLENAR EL PATIO DE SAN BENITO CON LOS RITMOS Y LOS SONIDOS DE LAS CALLES CUBANAS

El Norte, Valladolid.

…“René de Cárdenas, bailarín principal del Ballet Nacional de Cuba, es el alma artística de esta gran compañía que reúne a cerca de dos docenas de artistas muy polivantes, capaces de hacer de todo, hasta cantar. La mano de René, que además de autor de la idea original y la coreografía, se encarga de la dirección artística, se

deja notar en el buen ensamblaje de los diferentes números musicales”...

 

…”Además, ha sabido añadir aportaciones de otras músicas 'hermanas' como los ritmos brasileiros y más 'modernas' como los toques 'beat', 'breakdance' “…

 

…”Dúos, tríos, conjuntos de complejas coreografías. Y alardes, muchos alardes técnicos de una compenetración asombrosa”...

 

…”El público, que una vez más llenó el patio de San Benito a rebosar, disfrutó y aplaudió con ganas a otra gran escuela de coreógrafos cubanos que triunfan fuera de su tierra”...


FESTIVAL DE VIDA Y RITMO EN UN SOLAR DE CUBA

Puro Caro, 20 Minutos, Barcelona, julio 2006.

...”el escenario es sencillo, como un solar, pero aporta la luz y el color del Caribe”...


SONLAR RECREA CON DANZA LA VIDA EN LOS PATIOS DE VECINOS

Belén Ginart, El País, 5 de julio 2006.

...”cualquier objeto sirve para crear música”...

 

...”la alegría que se genera allí, porque el cubano con una lata y un palo hace una fiesta”...


UN DÍA CUALQUIERA EN CUBA

A.T., DIJOUS, 13 de julio 2006.

...”aquel que ha visto Sonlar, puede asegurar que es un espectáculo muy refrescante”...

 

...”los protagonistas de cantan, bailan al ritmo de escombros, abanicos, y fichas de dominó”...

 

...”auténtico cóctel de ritmo y color”...


Pepe Murrieta, Periódico Digital del CNIAE, febrero 2007.

El espectáculo refleja auténticamente, sin artificios, el encanto al desnudo de nuestra más sensual y musical identidad cultural, que vista desde un lunetario, sin los riesgos presentes en el escenario natural, puede deslumbrar a los más refinados gustos de cualquier lugar del mundo.

 

Estos negros, mulatos y blancos de SonLar, en una unidad de ademanes, frases y cortos diálogos, alardean de su expresividad rítmica en su medio natural, como peces en el agua, sin que la estructura de la coreografía trunque la espontaneidad y las pinceladas costumbristas. Cada bailarín-intérprete, sin distinción de sexo, es un percusionista...algunos asombrosos, y el más contagioso ritmo resulta el protagonista entre cuatro hombres que juegan con fichas de dominó, o entre las muchachas que parecen ajenas a las primitivas condiciones en que realizan el lavado de ropa, con sonoras bateas.


STOMP A LA CUBANA

AVUI,  2 de julio 2006.

...”una invasión de ritmos cubanos al Tivoli”...

 

...”hacen acrobacias y crean todo tipo de ritmos para que el espectador se sienta en Cuba”...